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Primera Parte Nuestro ideario

Credo Junior, fuente de inspiración

El ideario de nuestro movimiento internacional está felizmente sintetizado en los seis parágrafos del Credo Junior.

Esta armoniosa declaración, que vislumbrara William Brownfield en 1946, abarca todo aquello que es fundamental para nuestra forma de vida, haciendo referencia de principios de Fe, Hermandad, Libertad de Iniciativa, Gobierno de Leyes, Exaltación de la Personalidad Humana y Servicio a nuestros semejantes.

Ha constituido el fundamento para la redacción del Plan de Acción 1963 que fuera presentado en la XVIº Convención Nacional y del presente MANUAL JUNIOR, y anhelamos que sea la guía orientadora de todos aquellos que tengan la misión de conducir nuestro movimiento, no solamente en el orden nacional, sino también de los que lo guíen desde el capítulo local.

Por eso decimos:

"Credo Junior, fuente de inspiración".

Primero el Hombre

El desarrollo de la personalidad humana constituye el supremo fin de la civilización.

El hombre está formado tanto para la meditación como para la acción. No debe contentarse exclusivamente con meditar. Debe también actuar, ser el alma que lucha por encontrar la luz, alcanzar el ideal.

Quienes tengan la severa responsabilidad de la conducción deben ganar el derecho de dirigir, teniendo presente que el mérito reside en lo que damos y no en lo que obtenemos. Cada acto debe llevar impreso el sello de la profunda fe en la misión abrazada y en la exaltación de los valores humanos.

Cada cual tiene el destino en sus manos.

Creemos firmemente que el movimiento Junior argentino puede ayudar a los hombres jóvenes a marchar en busca del ideal, por el camino del perfeccionamiento constante.

"Ayudemos a la juventud a marchar".

Formación de dirigentes

La Argentina es un país de venturosas posibilidades, que vive una aguda crisis de dirigentes.

Cuando su clase dirigente se vea enriquecida con el aporte de hombres capaces, justos y probos, como los que surgen del juniorismo, alcanzará la posición que está destinada y que todos anhelamos.

De allí que no debemos ser meramente una fuente de informaciones. Hay muchos institutos especializados que cumplen esta función.

Nuestra obligación es la de formar líderes a través de la acción. Preparar dirigentes capacitados para ejercer luego las funciones más trascendentales con la suficiencia necesaria.

"Mejores dirigentes para mejores comunidades".

El Dirigente Junior

El mejor Dirigente es aquél que logra el máximo de rendimiento del grupo a su cargo.

La experiencia nos ha ido enseñando que existe un método, un sistema, conforme al cual el Dirigente Junior obtiene los mejores resultados de su esfuerzo.

El Dirigente Junior entiende que la Cámara Junior es una unidad, un organismo constituido por iguales, que circunstancialmente actúan en funciones diferentes.

Propicia el desarrollo de la Organización y el de cada uno de sus miembros, incluido él mismo. Se ve como un integrante del conjunto y, en razón de tener un profundo respeto por el valor personal de cada miembro, logra crear un clima favorable de simpatía y cordialidad, fortaleciendo la conciencia del trabajo en equipo.

Alienta, transmite entusiasmo y trata de brindar a cada cual su oportunidad de perfeccionamiento, haciendo que los programas sean planeados para que trabajen todos cuantos desean hacerlo y no solo unos pocos.

Siendo la Cámara Junior una institución democrática y de afiliación voluntaria, guía, en lugar de mandar autoritariamente. Influye, por supuesto en las decisiones, pero no trata de imponer su voluntad.

Distribuye las responsabilidades conforme a una planificación previa y supervisa convenientemente, atendiendo los problemas conforme al orden de su importancia.

Tal forma de proceder constituye una verdadera disciplina del carácter, emergente de los principios mismos del movimiento junior, que ya es una forma de vida.

Se ha de alentar, entonces, decididamente. la formación de líderes siguiendo esta orientación y, para fijar mejor los conceptos, resumiremos las calidades antes mencionadas en lo que denominaremos Decálogo del Dirigente Junior.

Decálogo del Dirigente Junior

  1. Acepta que la Cámara Junior es-una organización de iguales con diferentes funciones.
  2. Se muestra accesible y amistoso.
  3. Manifiesta respeto por todas las opiniones.
  4. Es entusiasta y trasmite entusiasmo.
  5. Atiende los problemas siguiendo el orden de su importancia.
  6. Estimula el perfeccionamiento general, brindando a cada uno su oportunidad.
  7. Alienta el espíritu de iniciativa y aprecia los aciertos personales.
  8. Hace conciencia del trabajo en equipo.
  9. Guía en lugar de mandar.
  10. Sabe organizar, delegar y supervisar.

"El Dirigente Junior, una disciplina del carácter".

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