TRANSLATION AND INTERPRETATION CONFERENCE: MEDICAL SLANG

MEDICAL SLANG

Por Claudia Tarazona

Ya lo decía Sigmund Freud en 1905:

"Comenzamos ahora a comprender también en todo su alcance la "magia" de la palabra. En efecto, la palabra es el medio más poderoso que permite a un hombre influir sobre otro..."

Los traductores somos curiosos por naturaleza respecto de los diversos aspectos de la lengua. Uno de ellos es sin duda el lenguaje coloquial, informal, el que justamente es difícil de:

  1. Adquirir: pues no vivimos en una sociedad angloparlante, este lenguaje no está en los textos, (¡sí en los pasillos del hospital y en ER!)
  2. Comprender: pues lleva incorporado un sólido componente social y cultural que es diferente del nuestro
  3. Emplear y emplear bien: en el ambiente y el marco adecuados.

Este tema se relaciona con la comunicación, en particular con la comunicación y la relación médico-paciente-comunidad. Es un tema que preocupa hoy en la sociedad.

¿Qué es el lenguaje médico informal?

Todas las profesiones tienen un lenguaje secreto que puede llegar a ser indescifrable para los que no pertenecen a ese círculo profesional. Esto es muy cierto en el campo de la medicina.

La jerga propia de la profesión, el uso de siglas y abreviaturas es parte el código de comunicación diaria entre médicos. Existen expresiones y términos que no aparecen en los textos ni en los journals: es el lenguaje que se usa en las conversaciones en los pasillos, en los ateneos, en los informes entre colegas, bromas, situaciones de emergencia. En este último caso, por ejemplo, con el objeto de ser breves, precisos y evitar malos entendidos.

Debemos también mencionar que según la definición del Webster´s Third New Internacional Dictionary el término SLANG implica un lenguaje propio de un grupo determinado, vocabulario secreto y hasta vulgar utilizado por una clase social determinada (delincuentes, mendigos, adictos), la jerga asociada con una profesión determinada; en todos los casos se caracteriza por una extrema informalidad y una marcada tendencia a caer en desuso o ser modificada. Llama la atención la abundancia de material publicado sobre el tema en inglés, y las revistas científicas que le han dado un lugar al tema. No es así en español. Siendo los hispanoparlantes, por ejemplo los argentinos tan creativos e ingeniosos, debería haber mucho material sobre el tema. La conclusión es que esto existe y se usa pero no ha sido recopilado ni publicado.

¿Quién usa este lenguaje y por qué? ¿Cuál es la sicología que se esconde detrás de esta forma de comunicación?

Es un fenómeno internacional. Claro que siempre se debe agregar una evolución local. Pero esta forma de comunicación cruza las fronteras del lenguaje porque la sicología del lenguaje médico informal y el humor que éste encierra refleja la misma problemática, similar actitud en los EEUU, Argentina o Japón. Sabemos que en el ejercicio de la medicina no todo es color de rosa. (Aunque “por el hospital también pasa la vida” como dicen los Payamédicos, Hospital de Clínicas, Buenos Aires). Por esta razón, el humor es una forma de hacer frente o convivir con el sufrimiento, las funciones orgánicas, los olores desagradables y hasta la muerte.

Este lenguaje es la expresión verbal de un mecanismo de defensa que sirve para despersonalizar el estrés, para distanciarse, separarse del dolor y de la angustia y no padecer el síndrome de burnout.

En un artículo publicado en el British Medical Journal el médico entrevistado dice “cuando todo esto nos supera, cuando el médico no acepta su vulnerabilidad si no logra detener el avance de una enfermedad y el paciente muere, en esta situación, we cut off”. (“Death is not a failure of medical science but the last act of life”.

Por otra parte el médico se aleja, no se involucra puesto que muchos consideran poco profesional el mostrarse humano.

Problemas de comunicación y aspectos legales

Cómo nos sentimos cuando el médico usa jerga, abreviaturas….. ¿ofendidos? ¿desplazados? Pensamos “no quiere que entienda o que haga preguntas”, “¿tendré algo malo?” “¡qué incertidumbre!” (Frase del cirujano al anestesista: “andá durmiéndolo que ya vengo”) Una vez más estas situaciones se repiten en diversos lugares del mundo. En Londres algunos enfermeros encuestados confesaron que en las recetas “sólo se entienden las primeras letras. El resto es garabato y sólo lo entiende el farmacéutico”. Como vemos no sólo se trata de jerga sino de caligrafía también.

La obligación del médico, la denominada “duty of care” implica informes claros, precisos. La ambigüedad en un texto (una sigla puede tener varios significados) quebranta el “standard of care”.

Esto ha llevado a muchos médicos a los tribunales por causas de mala praxis por varias razones. Entre ellas los malos entendidos y por otro lado por la acción de los “ambulance chasers”. En un congreso sobre emergencias llevado a cabo en Buenos Aires en mayo el Dr. Frederick Blum, presidente electo de la American Society of Emergency Physicians comentó sobre las elevadas cifras que pagan los médicos en concepto de seguro, y la práctica de la llamada medicina defensiva o CYA medicine para cubrirse de la acción de esos abogados que son, como él los llamó, “vultures”.

Volviendo al campo de la lengua, puede ser que el médico ahorre tiempo al usar abreviaturas, pero debe considerar el daño potencial para el paciente si éste tiene acceso a dicho informe. Esto es tan serio que muchas empresas de seguros desaconsejan el uso del slang en los informes médicos o delante de los pacientes o sus familiares. Como dice el Académico Alberto Agrest en una publicación de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires : “El lenguaje verbal o gestual puede ser malinterpretado. El médico debe estar alerta a esta circunstancia”. (“I don´t appreciate your swelling”).

BBC News Online relata el caso de un médico que había escrito “TTFO” en un informe. Una forma elegante de decir “told to go away” refiriéndose a un paciente problemático. Muy hábilmente cuando el juez le pidió que explicara la sigla dijo que significaba “to take fluids orally”. Y salió del paso airoso.

Este lenguaje colorido e ingenioso se emplea para:

  1. Definir a los colegas: Freud squad/shrink/ bochólogo/sicólogo, gassers/anestesista, slashers/cuchilleros/cirujano, stool magnet (joven médico que atrae casos difíciles), plumbers (los que destapan “caños”), electricians (los que hacen estudios como el Holter, Dermaholiday, Rheumaholiday (dermatología y reumatología están consideradas especialidades menos demandantes), peleteros/dermatólogos, carpinteros/traumatólogos.


     

  2. Definir a los pacientes: a train wreck/un caño/está hecho fruta (paciente crítico), a seizure (paciente con convulsiones, epilepsia), GPO (good for parts only = potencial donante de órganos), GOMER (go out of my ER), LONH (lights on, nobody home) , CNS-QNS (Central nervous system – quantity not sufficient), departure lounge/geriatría, TEETH (try everything else, try homeopathy, FLK (funny looking kid), HBD (had been drinking), UBI (unknown beer injury), cara de ciclosporina (moon face), drogón/adicto, pitufo (paciente cianótico), quilombotropismo (localismo en Argentina, de “quilombo” situación desordenada), ¿quién lo va a tocar? (¿quién se va a animar a operar a ese paciente?), cuidado con el alemán, está con el alemán (mal de Alzheimer), síndrome del cuarto ventrículo o síndrome cortical (el paciente está loco), es una H (Argentina y España, histérica), cuidado con el 8avo. Par (cuidado que el paciente te puede escuchar, el 8avo par craneano es el auditivo), Glory ER (caso interesante en la guardia), a hit (ingreso de un paciente) , a preemie (bebé prematuro, uso afectuoso), flower sign (paciente que tiene flores en su cuarto, esto indica que está acompañado por su familia y amigos).
     
  3. Referirse a estudios, patologías, procedimientos, lugares del hospital: tormenta eléctrica (tipo de arritmia ventricular), facinoma (caso fascinante) , incidentaloma (descubierto por casualidad), ICU (intensive care unit o I see you), N = 1 (estudio experimental con 1 solo paciente) , horrendoplasty (procedimiento complejo) , guessing tube (estetoscopio), ECU (eternal care unit = morgue), CYA medicine (cover your ass medicine = medicina defensiva) , WNL (within normal limits o we never looked) , AMI (acute myocardial infarction o acute monetary insufficiency) knife and gun club (inner city hospital) , CA de colon/ oma de colon (carcinoma), la película/el cine (cinecoronariografía), ponele un fideo (un catéter), tragalo que es un fideíto (catéter), el rulero con paragüitas (stent con filtro) , lo desalambraron (le retiraron la sutura (alambres) utilizada en la cirugía a tórax abierto) , lo balonearon, (le colocaron un catéter balón), descomplejizar (retirar el soporte ventilatorio); PAMI (sistema de atención médica para jubilados en la Argentina: peor atención médica imposible), tiene una fractura machaza (importante) , partirle el pecho (cirugía cardiovascular)..


     

  4. Uso de diminutivos en español: chuflito (un poco más de anestesia), suerito, pulsito (pulse steroids), equito, (ECG) flapecito (veo un flapecito en la imagen, de “flap”).
     
  5. Uso del plural: vamos a comer sin sal, vamos a cumplir con la dieta, ahora vamos a aumentar la medicación. (complicidad, apoyo, acompañamiento)

Conclusión

El lenguaje médico coloquial es por cierto un aspecto colorido y creativo del idioma sea en inglés o español u otra lengua. Se considera que como jerga su uso debe limitarse al ámbito profesional, es decir debe ser usado entre médicos, entre pares. Se debe evitar en presencia de pacientes pues puede sonar ofensivo, y se lo debe utilizar siempre que facilite la comprensión de terminología o aspectos técnicos de la práctica de la medicina.